1
Define el resultado
Escribe qué debe quedar resuelto al finalizar y quién utilizará el resultado. Una meta concreta facilita elegir prioridades y comprobar avances.
2
Prepara la información
Reúne datos, referencias, restricciones y recursos disponibles. Anota lo que falta y quién puede aportarlo antes de comenzar.
3
Aplica el método
Avanza en pasos pequeños y visibles. Registra decisiones, bloqueos y cambios para que otra persona pueda entender el proceso.
4
Comprueba la calidad
Revisa claridad, consistencia, accesibilidad, permisos y compatibilidad con el destino. Corrige primero los errores que impidan usar el resultado.
5
Cierra y actualiza
Guarda la versión final, comparte las instrucciones y define cuándo se revisará. Anota aprendizajes para repetir el proceso con menos esfuerzo.